El rito mozárabe en Oviedo

La Catedral y las Pelayas de la ciudad de Oviedo acogerán eucaristías por el rito mozárabe, que no se celebraban en la ciudad hace 62 años. Y por partida doble: mañana, lunes, a las doce del mediodía, en la iglesia del monasterio de San Pelayo, y el viernes, día 10, en la Catedral.

La misa por el rito mozárabe o de Toledo se diferencia de las eucaristías actuales, que se rigen por el rito romano o latino, en que tienen una duración superior a la habitual debido a los numerosos cantos, en latín, que se pueden suceder en su transcurso.

El rito mozárabe es una manera de celebrar la palabra que nació en la península Ibérica en los primeros siglos de nuestra era y que supone el compendio de los concilios de la Península Ibérica. El rito mozárabe fue el practicado por los “padres” de la Iglesia “española”, como San Isidoro, San Leandro, San Eugenio y Santa Lucrecia, y también por Santa Eulalia de Mérida, la patrona de Oviedo y de la diócesis, de cuyo martirio se cumplen 17 siglos el viernes. Este rito quedó abolido en el concilio de Burgos, en el siglo XI, aunque pervivió en la capilla del Corpus de la catedral de Toledo y en varias parroquias de esa diócesis.

El rey Alfonso II el Casto, al trasladar su corte a Oviedo, pretendió restaurar el denominado orden gótico. Su formación en el monasterio de Samos influyó para que el rito hispano-mozárabe encontrara especial predicamento en la catedral de Oviedo hasta que fue abolido por el concilio de Burgos. La hasta ahora última misa mozárabe en Oviedo, en 1942, se dedicó precisamente a Alfonso II y coincidió con la reapertura de la Cámara Santa tras su restauración. En aquella celebración estuvo presente Franco con su familia.

El rito mozárabe en principio es en latín, aunque la misa también se puede celebrar en castellano. La ceremonia conserva reminiscencias de la liturgia bizantina, como el canto de los dípticos, que tiene lugar justo después de la colocación del pan y el vino en el altar. Aunque la misa se celebre en castellano todos los cantos son en latín y han llegado a nuestros días gracias al cardenal Cisneros (siglos XV y XVI) en poner en partitura, tetragrama, la música que se conservó de oído en la diócesis toledana. Un canto especial de este rito es el del credo, que se interpreta antes de la comunión y tiene su origen en el hincapié que pusieron los concilios hispanos en distanciarse del arrianismo, que negaba la divinidad de Cristo.

La misa mozárabe de la Catedral estará presidida por el arzobispo, Carlos Osoro, al que acompañarán numerosos canónigos y sacerdotes de parroquias ovetenses y del resto de Asturias. Las reliquias de Santa Eulalia saldrán de su capilla en procesión y se colocarán junto al altar. Acto seguido, el grupo coral Melisma, venido para la ocasión desde Gijón porque son especialistas en este tipo de cantos, cantará el prelegendum. El Arzobispo se inclinará luego ante el altar y hará una oración en secreto. Tras besar el altar irá a su cátedra y entonará el Gloria para luego saludar a toda la comunidad. El siguiente momento de la celebración corresponderá a las tres lecturas de la Biblia, que concluyen con el canto de laudes, en lo que supone otra diferencia respecto al rito romano o latino. Llega el momento del ofertorio, en el que se colocan el vino y el pan sobre el altar y se inciensan, antes de los dípticos, en los que Obispo y diáconos inician un diálogo mientras los fieles responden con el canto en griego “Hagios, hagios, hagios…”. Otro momento singular es el signo de la paz, en el que el Obispo recordará a Santa Eulalia y donde se entonarán los cantorales de Cisneros. Otra nota distintiva es que el Obispo divide el pan en 9 partes, que recuerdan la encarnación, el nacimiento, la circuncisión, la aparición, la pasión, la muerte, la resurrección, el gloria y el reino, y se colocan, en forma de cruz, en la patena. Otro rasgo diferencial es que la triple bendición no se realiza al final de la misa, sino antes de comulgar.

Así pues una buena ocasión de disfrutar de una liturgia antigua y hermosa.

4 Comments

  1. Simplemente añadir, que la liturgia hispánica o mozárabe en Asturias fue restaurada hace ya algunos años, cuando el Principado ofreció a la Orden del Císter el cuidado y la restauración del Monasterio del Salvador en Valdediós. Desde entonces, un domingo al mes se puede participar en la eucaristia de rito mozárabe celebrada por la comunidad cisterciense, de la cual es Abad el Padre Jorge Gibert, un autèntico experto y estudioso del rito hispánico.

  2. Se puede asistir a Misa en rito mozárabe todos los domingos a las 12:00h en la iglesia de Santa Eulalia, en Toledo. Imprescindible para todo amante del pasado y de la historia. Y emocionante para todo católico. A.A.

  3. Me gustarís saber qué credo se usaba (se usa) en el rito mozárabe. ¿Es el quicumque, el niceno o el de los Apostoles? ¿U otro?

    Gracias.

  4. Se usa el Credo Niceno, con una traducción particular al latín debida a los padres de los Concilios toledanos.

    Crédimus in unum Deum Patrem omnipoténtem,
    Factórem cæli et terræ,
    visibílium ómnium et invisibílium Conditórem.

    Et in unum Dóminum nostrum Iesum Christum,
    Fílium Dei Unigénitum,
    et ex Patre natum ante ómnia sæcula.
    Deum ex Deo, Lumen ex Lúmine.
    Deum verum ex Deo vero,
    Natum non factum, Omoúsion Patri,
    hoc est, eiúsdem cum Patre substántiæ,
    Per quem ómnia facta sunt,
    quæ in cælo, et quæ in terra.

    Qui propter nos hómines, et propter nostram salútem,
    descendit de cælis,
    et incarnátus est de Spíritu Sancto ex María Vírgine,
    et homo factus est.

    Passus sub Póntio Piláto, sepúltus,
    tértia die resurréxit,
    ascéndit ad cælos,
    sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis.
    Inde ventúrus est iudicáre vivos et mórtuos,
    cuius regni non erit finis.

    Et in Spíritum Sanctum, Dóminum vivificatórem,
    et ex Patre et Fílio procedéntem.
    Cum Patre et Fílio adorándum et conglorificándum.
    Qui locútus est per prophétas.

    Et unam, sanctam, Cathólicam et Apostólicam Ecclésiam.
    Confitémur unum baptísma in remissiónem peccatórum.
    Expectámus resurrectiónem mortuórum
    et vitam ventúri sæculi. Amen.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*