Ilusión por contar su historia

Miles de personas acudieron ayer a la localidad burgalesa de Atapuerca para disfrutar de un espectáculo en el que las batallas medievales y fraticidas tuvieron su protagonismo en los campos que rodean la localidad de Atapuerca.

Los vecinos de esta localidad y de otras cercanas se enfundaron en la piel de personajes históricos para encarnar la batalla que enfrentó en el año 1054 a los reyes y hermanos, García de Navarra y Fernando I de Castilla y que terminó con la vida del rey navarro y en la que se dirimieron diferencias territoriales. En la representación de esta batalla participaron unos doscientos vecinos de Agés, Olmos de Atapuerca y Atapuerca que han ido perfeccionando con el paso de los años sus formas de actuación así como los trajes con los que se transforman en ejércitos y señores medievales.

Los guerreros actuaron con túnicas de colores diferenciados, espadas, escudos y cotas de malla y participaron también más de una treintena de jinetes. Con la finalidad de que los asistentes escucharan cuanto aconteció, los protagonistas de la historia dispusieron de micrófonos inalámbricos que facilitaron a los espectadores, a través de una instalación de megafonía, los diálogos de la representación.

La Batalla de Atapuerca

Ésta es la décima edición de la representación de una batalla en la que participan vecinos de los tres pueblos. El lugar elegido es una campa detrás de la Iglesia del pueblo “más cómoda para el público que el lugar donde se realizaba hasta hace tres años” y en el que se encuentra un mástil conmemorativo de la batalla, asegura Isabel Torrientes, presidenta de la Asociación de amigos de Atapuerca.

Doscientos vecinos se convierten en actores aficionados “para nosotros es todo un orgullo, hemos conseguido que lo que empezó como un juego de niños se haya convertido en un reclamo turístico para la comarca”, asegura Isabel Torrientes presidenta de la asociación de Amigos de Atapuerca. Isabel está presente en la Batalla de Atapuerca desde que tenía “diez o doce años”, cuando hacía teatro con un grupo de amigos. A ellos se les sumó gente y ahora son los vecinos de tres pueblos, desde niños de nueve años que hacen el papel de hijos de campesinos, los implicados en la representación de este hecho histórico que relata luchas territoriales entre dos hermanos, reyes de Navarra y Castilla, amores y desamores.

La Batalla de Atapuerca no es la única vuelta al medievo que han hecho estos vecinos durante el fin de semana, un mercado y una cena medieval han completado unos días que han utilizado estos vecinos para recordar un acontecimiento que puso Atapuerca en el mapa de la historia.

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