Archive for the 'Efemérides' Category

oct 21 2008

Año Jaume I

Desde ayer y con motivo del 800 aniversario del nacimiento el rey Jaume I, se celebra en Castellón, Alicante y Valencia un encuentro académico interesantísimo sobre la figura del monarca.

Desde el ordenamiento del territorio y la sociedad, pasando por la administración y la parte más lúdica como la fiesta, este encuentro observa al rey Jaume I desde todos los prismas.

El 20 y 21 de octubre en Castellón bajo el título de Las gentes y territorios del rey (Programa – PDF), directores: Enric Guinot, catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Velencia; Carmen Corona, profesora de Historia Moderna de la Universitat Jaume I de Castelló; Ernest Belenguer, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Barcelona.

Estas jornadas ofrecerán una aproximación al contexto histórico y social del reinado de Jaume I, atendiendo especialmente a las transformaciones territoriales y organizativas del poder y a la expansión del mundo y la sociedad urbana.

Participan: Ernest Belenguer, Antoni Furió, Enric Guinot, Pau Cateura, J. M. Sans i Travé, Josep Torró, José Hinojosa, Ferran Garcia-Oliver, A. Riera, Carles Rabassa, Angel Sesma, Paulino Iradiel, Rafael Narbona.

Para el 22 y 23 de octubre en Alicante, El imaginario político del rey (Programa – PDF), dirigido por José Hinojosa y José Luis Villacañas.

El congreso analizará las realidades sobre las que se apoyaba el rey en su acción de gobierno, atendiendo especialmente a los colaboradores monárquicos que se encargaban de aplicar las decisiones reales y que, por otra parte, eran fuente de conflicto.

Participan: Miguel Navarro, Aquilino Iglesia, José Antonio Fernández, Daniel Benito Görlich, Ximo Company, Amadeo Serra, Adeline Roucquoi, José Luis Villacañas, Antonio Rivera, Ricard Urgell, Juan Antonio Barrio, José Vicente Cabezuelo.

Encuentros académicos - Any Jaume I

Y para finalizar 24 y 25 de octubre en Valencia, Los gustos del rey (Programa – PDF), bajo este epígrafe se engloba todos los aspectos relacionados con el mundo concreto de la vida de Jaume I, como rey, como caballero y como hombre. Comprender a través de la literatura de su tiempo su manera de pensar y situarla como el fundamento de sus acciones políticas y militares es una actitud heroica que él mismo definió al considerar la existencia como la manifestación de las hazañas personales.

Participan: Antón Espadaler, Margarita Torre, Isabel de Riquer, Almudena Blasco, Josemi Lorenzo, Maria Carme Roca, Francesc Massip, Juan Vicente García Marsilla, Andrea Martignoni, Daniel Rico Camps.

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oct 08 2008

9 de octubre de 1238

E nos fom en la rambla, entre’l reyal e la torre; e quan vim nostra senyera sus en la torre, descavalgam del caval, e endreçam ves orient, e ploram de nostres uyls e besam la terra, per la mercé que déus nos havia feyta

Así describió Jaume I en su Crónica la rendición de Balansiya (Valencia) el 28 de septiembre de 1238, izando el Penó de la Conquesta sobre la torre de Al?-Buf?t. Y hoy 770 años después seguimos celebrando la festividad del 9 de Octubre, conmemorando la entrada oficial del rey Jaume I en la ciudad de Valencia.

El Penó de la COnquesta (Archivo del Ayuntamiento de Valencia)

Pero vayamos a los origenes, la conquista de Valencia debemos entenderla dentro de la llamada Reconquista, la cristianización de los territorios conquistados a los musulmanes. En concreto la idea de expansionar los territorios de la Corona Catalano-Aragonesa fue de los nobles aragoneses que querían conseguir una salida al Mediterraneo.

Así la conquista de lo que posteriormente se convertiría en el Reino de Valencia comienza en 1232, con la toma de Morella. Y se desarrolla en varias etapas en las que van cayendo Burriana, Peñiscola hasta llegar a Valencia. Y continuando hacia el sur complentando la conquista en el año 1245 como estipulaba el Tratado de Almizra.

Pero lo que en origen había sido un triunfo de la nobleza aragonesa acabó siendo una victoria del rey Jaume I cuando convirtió las tierras conquistadas en Valencia en un reino diferenciado, aunque unido a la Corona Catalano-Aragonesa, con identidad propia, con sus propias instituciones, su propia cultura y tradiciones, con su moneda, administración, aranceles,… como se establecía en Els Furs. La creación del reino provocó una iracunda reacción de la nobleza aragonesa, que veía así imposibilitada la prolongación de sus señoríos en tierras valencianas. Estos fueros se mantendrían hasta 1707, cuando fueron abolidos por Felipe V durante la Guerra de Sucesión Española.

Entrada de Jaume I a Valencia. Castillo de Alcañiz

Tras la conquista de la ciudad se realizó el reparto de las tierras como queda testimoniado en el Llibre del Repartiment. Según los datos sobre la capitulación de la ciudad, el Reino de Valencia tenía una población compuesta por 120.000 musulmanes, 65.000 cristianos y 2.000 judios y gracias a la capitulación y los pactos que a ella llevaron, la población valenciana pudo mayoritariamente seguir en sus tierras.

El reino, al principio de mayoría mudéjar y musulmana, fue repoblado con cristianos de origen principalmente catalán en la costa y aragonés en el interior. Estas poblaciones junto con los judíos, dio como resultado una sociedad multiconfesional y multicultural, siendo los cristianos quienes tenían plenos derechos en comparación con el resto de las culturas. Éstos mismos crean las bases de un sistema económico aprovechando las infraestructuras árabes existentes (azudes, bancales, sistemas de riego, mezquitas, torres de vigilancia, etc.), así como los productos agrícolas asentados (cítricos, pasas, almendras, arroz, chufa, hortalizas, palmeras, etc).

Pues esa es la historia y eso lo que hoy “celebramos”, la adquisición de una lengua, una cultura, una identidad y seguramente la perdida de otra.

Estatua de Jaume I en el Parterre de Valencia

Y ya que hemos comenzado con una frase de los vencedores, terminemos con una de los derrotados, una frase para la reflexión, una frase para estos tiempos dicha hace 770 años, las palabras que el rey Zayan dijo a Jaume I en la entrega de las llaves de la ciudad:

En la ciudad de Valencia conviven musulmanes, gente noble de mi pueblo, junto a cristianos y judíos. Espero que sepa gobernarlos para que continúen viviendo en la misma armonía y para que trabajen esta noble tierra conjuntamente. Aquí, durante mi reinado, salían procesiones de Semana Santa y los cristianos profesaban su religión con toda libertad, ya que nuestro Corán reconoce a Cristo y a la Virgen. Espero que usted conceda el mismo trato a los musulmanes de Valencia.

Feliç 9 d’octubre a tots el valencians.

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ago 05 2008

Calixto III. Un papa valenciano

La Casa de la Cultura de Xàtiva (Valencia) acogerá a partir del próximo miércoles, 6 de agosto, la muestra itinerante Calixto III. Un papa valenciano, organizada por la Conselleria de Cultura y Deporte para celebrar el 550 aniversario del fallecimiento de Calixto III.

En la exposición que se inaugura el próximo miércoles, todos los aspectos que rodean al papa valenciano son tratados de forma didáctica. Esta muestra podrá visitarse en la Casa de la Cultura de Xàtiva hasta el próximo 12 de septiembre. Tras su paso por Xàtiva, recorrerá varias poblaciones del País Valenciano.

+ Calixto III en Wikipedia.
+ Calixto III en Institut Internacional d’Estudis Borgians.
+ Calixto III en la Seu de Xátiva.

Calixto III. Un papa valenciano

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jul 29 2008

Valencia, la ciudad del Santo Grial

Este es el título del congreso que se desarrollará en Valencia el próximo noviembre. Y en el que arqueólogos, historiadores y expertos internacionales analizarán el origen y autenticidad del Santo Cáliz de la Última Cena, que se venera en esta ciudad desde el año 1424.

El congreso concide con el 1750 aniversario de la llegada de la reliquia a España, enviada según la tradición por San Lorenzo, martirizado en Roma en el año 258.

Está prevista la intervención de arqueólogos procedentes de Israel, que explicarán los últimos hallazgos en torno al Cenáculo y su localización arqueológica. Además, la investigadora norteamericana Janice Bennett aportará una “demostración de la historicidad de la vinculación de San Lorenzo con el Santo Cáliz y su llegada a Huesca”.

Asimismo, participará el antropólogo e historiador alemán Michael Hessemann, especialista en el estudio de las reliquias, que analizará Los romances del Grial, y el Parsifal: la verdad que se oculta tras la leyenda. El antropólogo sostiene que el cáliz de Valencia es el origen de las leyendas medievales artúricas.

El Santo Cáliz de la Catedral de Valencia

Igualmente, tomará parte en el Simposio el catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza Manuel Martín, que abordará el estudio arqueológico de la reliquia, 50 años después del primer análisis en profundidad que realizó su predecesor en la cátedra, Antonio Beltrán, así como la aplicación de las últimas técnicas de investigación arqueológicas conocidas.

También, intervendrá el historiador, arqueólogo y profesor de Historia Antigua de la Universidad de Valencia José Vicente Martínez, que “abordará las celebraciones cristianas en la época de la persecución romana, la veneración de las reliquias entonces y la posibilidad de que San Pedro usara el mismo Cáliz que Jesús”.

El profesor de historia del Arte de la Universidad Católica de Valencia y de la Universidad Jaume I de Castellón, Vicente Zuriaga, tratará la iconografía medieval del Grial en los Pirineos.

La organización del congreso, que está formada por el Arzobispado de Valencia, el Cabildo Metropolitano de la Catedral, la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, la Real Hermandad y la Cofradía del Santo Cáliz y el Centro Español de Sindonología.

+ Más información del I Congreso Valencia, la ciudad del Santo Grial.

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may 20 2008

¿Era San Isidro musulmán?

Esta es la noticia que hemos leido en elpais.com, San Isidro, patrón de los madrileños, pudo ser musulmán, antes de su conversión. Ésta es, al menos, la hipótesis que trata de validar la catedrática de Historia Medieval de la Universidad Complutense de Madrid, Cristina Segura. 

La teoría parte de una evidencia histórica: el enclave sobre el que se irguió Madrid antes de su fortificación por Mohamed I, en la segunda mitad del siglo IX, carecía de población autóctona preexistente. No hay testimonio alguno de asentamientos anteriores desde la edad del bronce.

Los testimonios materiales sobre el patrón madrileño son sólo un códice de fines del siglo XIII; la arqueta de su sepultura, hoy en el testero de la girola de la catedral de la Almudena y su propio cuerpo, murió en torno al año de 1172, del que la tradición dice que fue hallado incorrupto 40 años después de su muerte, tras la que fue inhumado en el cementerio de San Andrés, junto a la hoy parroquia del mismo nombre. Tras ser enterrado entre 1535 y 1555 en la Capilla del Obispo y regresar a su entierro de San Andrés, su cuerpo se conserva hoy en una urna de plata, regalo de la reina Mariana de Neoburgo, esposa de Carlos II, en el altar mayor de la colegiata de San Isidro en la calle de Toledo. “El sarcófago fue abierto por última vez en 1982″, según el sacristán de la colegiata.

Los otros testimonios, orales y documentales sobre vida y milagros de Isidro, fueron elaborados a partir de 1212, fecha de la batalla de las Navas de Tolosa. Por primera vez hay noticia allí de una presencia del concejo madrileño, mediante un destacamento que combate junto a las huestes cristianas, bajo estandarte heráldico propio, osa incluida, contra las tropas islámicas.

Prosiguen hasta 400 testimonios de milagros entre finales del siglo XIII y mediados del siglo XVI, para culminar a principios del siglo siguiente en que en marzo de 1622, el papa Gregorio XV canoniza a san Isidro, si bien no se oficializa hasta su firma en 1724 por Benedicto XIII.

El nacimiento de Isidro, según las más antiguas crónicas, hagiografías religiosas y posteriores recreaciones que abarcan hasta el siglo XVIII, data de 1082, poco antes de que el rey Alfonso VI recobrara en 1086 la plaza madrileña junto con la de Toledo, en poder del islam desde tres siglos antes. Por consiguiente, si Isidro era lugareño de Madrid, sus progenitores descendían o de las huestes o de los colonos que vinieron al centro de Castilla con los musulmanes.

Otra hipótesis que se baraja desde la cátedra que regenta la historiadora Segura es etimológica: “El nombre propio del patrón derivaría del árabe Driss e Isidro sería su castellanización”.

Procesión de San Isidro por las calles de Madrid

La vida del labrador, narrada por el cronista Juan Gil de Zamora un siglo después de la muerte de Isidro en el llamado Códice de Juan Diácono, se ve vinculada al arte del agua, milagros incluidos. Su iconografía le coloca siempre una aguijada en la mano, vara instrumental para la fontanería. La tradición cristiana señala que Illán, hijo de Isidro y de María, llamada luego de la Cabeza, lugareña de Uceda y vecina de Torrelaguna, cayó a un pozo muy profundo mientras él faenaba en el campo. Tras rezar devotamente junto a su mujer, el agua del pozo afluyó copiosamente por el brocal e Illán reapareció sobre las aguas, sano y salvo. Este pozo, dice la tradición, es el que se conserva en el Museo de los Orígenes, en la plaza de San Andrés, con 27 metros de profundidad, tres de ellos de agua.

El arca donde estuvieron sus restos presenta en su facies anterior una gran noria de cangilones, emblema de la hidráulica árabe. Tanto la representación de Isidro como la de su esposa, María, se muestran siempre velados con tocados similares a kefias, bajo arcadas mudéjares.

Para Segura, “la importancia en Madrid de la comunidad mudéjar, la subsistente a la conquista por Alfonso VI, fue muy grande y contaba con representantes propios, llamados alamines”. Así, “de ello derivaría el nombre de la plaza del Alamillo, no de una especie vegetal, sino de la sede del alguacil mudéjar madrileño”. Otro aspecto que contemplan los historiadores es la actitud invariante de la iglesia de Roma por integrar factores creenciales de religiones preexistentes en su propio discurso. Así, al igual que la Virgen de la Almudena tiene un nombre de origen árabe, como la de Fátima, la veneración por Isidro, convenientemente integrada, podría proceder de otra confesión. La santidad es una hierofanía, manifestación de lo sagrado y no monopolio de ninguna religión, según el gran pensador de las religiones, Mircea Eliade.

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