Ene 29 2005
Un nuevo análisis “resucita” la Sábana Santa
El análisis anterior parecía haber derrumbado este mito definitivamente, ya que la sábana se dató entre 1260 y 1390. Los científicos, por lo tanto, concluyeron que sin duda tenía que tratarse de un fraude concebido en algún convento medieval. Sin embargo, el nuevo estudio realizado por el químico estadounidense Raymond Rogers, del Laboratorio Nacional de Los Alamos, en Nuevo México, y publicado por la revista especializada Thermochimica Acta sugiere que en realidad la reliquia tiene entre 1.300 y 3.000 años.
Según el doctor Rogers, la datación realizada en la investigación anterior de 1988 fue erronea, ya que se analizó un tejido cortado de un parche que se cosió en la sábana después de que un fuego casi la destruyera en 1532. “Este fragmento tiene propiedades químicas totalmente diferentes que las que se observan en la parte central de la reliquia”, explicó Rogers en declaraciones a la BBC.
En el nuevo análisis, este químico estadounidense ha comparado el tejido analizado en 1988 con otros trozos de la célebre sábana, y ha llegado a la conclusión de que la reliquia tiene que ser mucho más antigua que lo que concluyó el estudio anterior. Su examen detectó la presencia de una sustancia química llamada vanilina en los parches que colocaron las monjas que restauraron la sábana tras el fuego de 1532, y en el fragmento analizado en el estudio de 1988, pero no en el resto de la reliquia.

“El hecho de que la vanilina no se haya encontrado en el tejido de la parte central de la sábana, de la misma manera que tampoco se halla en otras telas muy antiguas, indica que la datación anterior tiene que estar equivocada”, asegura el doctor Rogers.”Es cierto que el fragmento específico analizado en 1988 debe ser de aproximadamente el año 1290, pero es imposible que esto sea cierto de la parte original de la tela”, concluye.
Esta nueva conclusión sin duda volverá a reabrir el debate en torno a la reliquia, a pesar de que después del estudio publicado en 1988, incluso el cardenal de Turín, Anastasio Alberto Ballestero, reconoció que la sábana debía ser un fraude. Sin embargo, tanto el trabajo de Rogers como otro publicado en abril de 2004 por científicos italianos, están manteniendo viva la esperanza de los que siguen creyendo en su autenticidad.
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Desde luego, estos católicos de mierda no tienen hartura. No hay más que mirar el lienzo con los ojos de un artista para darse cuenta que la postura que aparece en la sábana anatómicamente es imposible, no se trata más que de una representación pictórica a modo de la iconografía existente en la época en la que elaboró la sábana. Aún así esta gentuza siguen haciendo lo indecible para mantener su mentira. Aunque ya empiezan a asomar voces que dicen lo de siempre, ” lo que la ciencia desmiente la fe lo vuelve a convertir en verdad “. A tomar por culo ya esta gentuza.