Nos gusta la Edad Media

Quizás todo esto haya empezado con Umberto Eco. El semiólogo italiano sorprendió, en 1982, con un thriller medieval El nombre de la rosa, que sentó a leer a millones de personas a lo ancho del mundo. Veinte años después, el camino que abrió Eco es autopista, las mesas de novedades de las librerías se cansan de vender novelas situadas en o con problemáticas de la Edad Media y el Renacimiento. Muchas, poniendo en cuestión verdades de la Iglesia o su papel en circunstancias históricas determinadas.

Ahora sale a la venta Historia del Rey Transparente, una historia imaginada en el siglo XII por Rosa Montero.

El nombre de la rosa (Il nome della rosa). Umberto Eco.

Todas las miradas apuntan, claro, al conocidisimo El código Da Vinci, la novela de Dan Brown que no para de leerse y que, además de críticas de la Iglesia, ya ha generado libros satélite. Brown pegó fuerte pero no fue de los primeros, además de los ya nombrados, también trabajó este interés por lo medieval Arturo Pérez Reverte, autor de La tabla de Flandes, que transcurre en el siglo XV.

De la mano de esta tendencia, hoy se halla a la entrada de cualquier librería El maestro cartógrafo, de Pascale Rey, situada en 1375; El médico de Sefarad, de César Vidal (mediados del siglo XII); La cena secreta, de Javier Sierra, que vincula a Da Vinci con los cátaros.

Misterios de una época que siempre se presentó como oscura; un momento de libertad que permite revisar dogmas, interés new age por lo religioso… el pasado está aquí. Bienvenido.

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