El rostro de Petrarca se conocerá gracias a un viejo molde del cráneo

Hace dos años, con motivo de los actos preparatorios del séptimo centenario de la muerte del poeta Francesco Petrarca, una comisión institucional decidió que, aparte de seminarios y conferencias, un grupo de científicos estudiaría los restos en la tumba situada en una plaza de Arqua, en las proximidades de Padua (Italia).

Este estudio debía permitir saber más cosas acerca de la vida de Petrarca, como su altura, los accidentes que tuvo en vida y, como elemento central, la definición de cómo era realmente su rostro, porque los expertos consideraban que el mostrado en alguna pintura antigua no era verosímil.

Sin embargo, al levantarse la losa los científicos se percataron de que su objetivo no iba a ser tan fácil, dado el mal estado de los huesos del cráneo, lo que ya de por sí fue un contratiempo.

Lo peor estaba aún por llegar, porque en octubre pasado, como ya informamos en medievalum.com, los científicos confirmaron que el cráneo encontrado en la tumba de Petrarca no era suyo, sino de una mujer que murió en el siglo XIII, anterior incluso al célebre escritor.

Especialistas de la Universidad de Tucson, en Arizona (EEUU), estudiaron un fragmento de pocos gramos del cráneo con la técnica del carbono-14 y llegaron a esa conclusión que sorprendió a todos.

Entonces se pensó que algún admirador podía haber robado el cráneo del poeta en el siglo XVII o el XVIII, cuando entre las familias de alto nivel social era habitual tener en casa la calavera de algún famoso.

Sin embargo, ahora se piensa que la sustitución del cráneo original por el de una mujer pudo tener lugar en 1873, cuando se produjo el último reconocimiento de los restos.

Ese análisis es el único del que existe documentación escrita a cargo del profesor Giovanni Canestrini y también un molde hecho por uno de sus colaboradores, realizado afortunadamente antes de que el cráneo cayera al suelo por accidente y se dañara un poco.

Ese molde puede ayudar al proyecto de definición de cómo era el rostro de Petrarca en realidad porque, ante tantas dificultades, la Universidad de Padua ha decidido cederlo provisionalmente a la comisión de expertos.

Francesco Petrarca (1304-1374)

Así lo ha anunciado el responsable de ese grupo, el especialista en anatomía patológica Vito Terribile Weil Martin, quien ha reconocido que el molde de la Universidad es ya la única manera de saber de manera aproximada qué aspecto tenía Petrarca.

Por lo demás, el análisis de los huesos ha permitido obtener otras informaciones, como que el poeta era de constitución fuerte y sufrió un accidente con un caballo, bien porque se cayó de la cabalgadura o porque sufrió una coz, ya que se han encontrado huellas del golpe en los huesos de una pierna.

No obstante, quién se llevó el cráneo de Petrarca y dónde ha terminado son interrogantes que permanecerán abiertos, pero que no quitan importancia a la obra poética del autor.

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