Una “cruzada” contra los tópicos históricos de la Edad Media

Silvia María Pérez estudia en La mujer en la Sevilla de finales de la Edad Media: Solteras, casadas y vírgenes consagradas las argucias de la mujer para alcanzar insólitos espacios de libertad.

Las distintas opciones vitales que se ofrecían a las mujeres de la Sevilla de finales de la Edad Media y comienzos de la Modernidad son el objeto de la presente obra. Un mundo diverso y complejo constituidos por una serie de posibilidades que pasan por el matrimonio, las relaciones extramaritales, las modalidades de la religiosidad laica y el ingreso en una orden monástica o conventual. Una visión del universo femenino hispalense que está determinada por el patrimonio documental que conforman los protocolos notariales, cuya lectura y análisis nos permite entrar en la vida personal de las familias y los individuos, ver sus conflictos cotidianos, conocer sus intereses inmediatos, sus inquietudes, y sus cuitas.

Las mujeres que nos ofrece la autora han dejado parte de sus existencias en la pluma del escribano público y gracias a ello podemos conocer la terminología aplicada a las distintas realidades femeninas; la organización interna de sus instituciones; el prestigio socio-religioso entre sus conciudadanos; su vida privada; y, sobre todo, las actividades económicas de las que los colectivos y sus miembros fueron sujeto y objeto, adquiriendo roles diferentes, tantos cuantas necesidades o actividades económicas generasen sus patrimonios. Encontrarán, al fin, una mujer dueña de su destino en la Sevilla de finales del siglo XV y principios del XVI, rompiendo con algunos de los muchos tópicos que en torno a ella y para esta época se han dado por seguros.

“La mujer era mucho más libre de lo que podíamos imaginar, y de lo que se deduce de una injusta visión de ese periodo histórico como época oscura, negra, catastrófica”, dijo Silvia Perez cuando presentó este libro. “La mujer, cuando se casaba, perdía su personalidad jurídica. Pero eso no es exclusivo de la Edad Media, también ocurría con Franco. Ninguna podía hacer nada sin el consentimiento de su marido”.

Sin duda una buena ocasión de aproximarnos a la mujer y a la sociedad sevillana medieval.

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